¿Tú qué harías? A lo mejor lo merezco todo, por capullo, pero tú ¿qué habrías hecho?
Me presento, mi nombre es… bueno, no es importante. Mi nombre es Juan Manuel Campos, Juanito para los colegas, pero mi verdadero nombre es Equis. Sí, sí, no miento. Es el nombre que me puso ella, y es el nombre que quiero llevar, el nombre con el que he vivido de verdad. Porque antes de ella, mi vida no era vida. Era un pasar el tiempo aburrido, soso y sin mucho interés. Tampoco nadie me había dicho que podía aspirar a algo más, que en el mundo había cosas maravillosas que una persona como yo podía admirar. Por supuesto que todos sabemos que hay gente que vive al límite, que su vida es un continuo fluir de emociones y estímulos para los sentidos, pero pensamos que son de otra especie que no nos incluye a los seres humanos mortales de a pie.
Hasta que apareció ella y puso mi aburrida existencia patas arriba.
Ah, ¿Que quién es ella? Es difícil de explicar y algo largo de contar. Haría un resumen, pero es imposible comprender lo que ha significado ella en mi vida con un mero resumen. Prometo no aburrirte, ella no lo haría.
Empecemos, como toda historia que se precie, por el principio.
Declaración de intenciones
Quiero escribir. Si pudiese ser profesionalmente sería estupendo, pero de momento me conformo con que lo que escribo sea leído. Esto es uno de tantos experimentos que se hacen para comprobar lo difícil que es conseguir algo tan pequeño.
Pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde, así que si algún navegante de la red naufraga en este rincón espero que disfrute de este intento de ¿novela? por capítulos que aquí iré dejando.
Pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde, así que si algún navegante de la red naufraga en este rincón espero que disfrute de este intento de ¿novela? por capítulos que aquí iré dejando.
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